Seis meses de caja, dibujados para vos
Un solo gráfico muestra si el negocio crece o pierde. Sin exportar nada, sin fórmulas y sin necesitar un contador para leerlo.
Tu sitio web, la app de tus socios y tu caja, con los mismos datos. Se anotan solos, la cuota se cobra sola y los avisos salen solos: vos mirás el negocio desde el celular, la tablet o la computadora.
Se configura en minutos. Con tarjeta, el primer cobro es después de la prueba y cancelás cuando quieras. .
Dejás de perseguir la información y empezás a leerla. De eso se trata.
El recorrido va de principio a fin. Tocá cualquier capítulo para saltar directo — el panel del dueño está resaltado: es el que se paga solo.
Tu gimnasio, en minutos — Nombre, tipo de lugar y clases: el sitio y la app quedan listos al terminar.
Esta es la pantalla que vas a abrir todos los días. Números reales, en criollo, sin jerga corporativa: las analíticas de dueño de gimnasio que realmente querías.
Cifras de ejemplo: tu panel muestra los datos reales de tu gimnasio.
Un solo gráfico muestra si el negocio crece o pierde. Sin exportar nada, sin fórmulas y sin necesitar un contador para leerlo.
Mirá exactamente cómo entró la plata este mes, cuotas y ventas de la tienda incluidas, así sabés qué hay en la caja y qué ya está en el banco.
De dónde llegan, desde qué dispositivo y si vuelven. Dueño, recepción, profesor y socio ven cada uno su panel: los números siguen siendo tuyos, el trabajo se delega.
Un sistema de registro de socios automatizado que cualquiera de tu equipo puede usar en su primer turno, sin llamarte.
La mayoría se registra y paga sola desde el celular. Si alguien llega al mostrador, recepción lo resuelve en cuatro pasos: datos, plan, cobro, listo.
Comprobantes por aprobar, cuotas pendientes, cambios de plan, socios sin profesor y socios que dejaron de venir: listas que se vacían cada mañana.
Una cola con cada cuota por vencer o vencida y su mensaje ya redactado. Un toque abre WhatsApp con el texto puesto: sin copiar, sin inventar cómo decirlo.
La plata va del socio a tu cuenta, nunca pasa por nosotros. Efectivo y transferencia no cuestan nada; el débito automático cuesta lo que cobra el procesador, y ni un peso más.
Recepción lo registra en un toque y la cuota queda activa. Entra al gráfico de caja como efectivo.
El socio transfiere a tu cuenta y sube la foto del comprobante desde la app. Recepción la aprueba y listo. Sin intermediarios.
Conectás tu propia cuenta de Mercado Pago y la tarjeta del socio se cobra sola cada mes, directo a vos. Pagás la comisión que Mercado Pago publica para tu país; nosotros no agregamos nada.
Aunque nadie tenga débito automático, los avisos automáticos en el celular hacen que la gente pague a tiempo en efectivo o transferencia, sin que la persigas.
La página que trae socios nuevos no es un proyecto aparte. Lee los mismos datos que escribe tu mostrador.
Cambiás un plan o un horario en el panel y la página pública cambia con él. Sin programador y sin precios viejos olvidados.
Cada sede con su mapa de Google, horas pico y WhatsApp. Cada disciplina con su propia página y su SEO. Y una tienda con variantes y checkout.
Conectás tu dominio pegando dos nameservers. El sitio se instala como app con tu ícono. Lo que escribís se traduce solo a inglés y portugués.
Gimnasios, boxes, estudios, natatorios y clubes de todo el mundo, con dirección, horarios y contacto.
¿Tenés un gimnasio? Ya figura, o va a figurar: reclamá la ficha y quedate con el botón de inscripción.
Un creador de rutinas digital para profesores de un lado y una app de socio que construye el hábito del otro. La retención deja de ser suerte.
El profe arrastra los ejercicios, les pega un video de la videoteca y guarda. Rutinas base por grupo muscular para que la número diez lleve un minuto.
El kinesiólogo anota lesión, zona, dolor y sesiones; el deportólogo, el apto con vencimiento y restricciones, que todos los profesionales del socio ven arriba de su ficha antes de cargarle una rutina. Recepción no lo lee.
Lesiones, apto físico, peso, porcentaje de grasa y nivel de entrenamiento, a un toque mientras se asigna la rutina. El profe ve quién progresa y quién se apagó.
Sin hojas impresas ni fotos del pizarrón. El socio abre la app, ve qué toca hoy con el video de cada ejercicio, anota el entrenamiento y sabe cuándo vence.
Efectivo en el mostrador, transferencia con la foto del comprobante desde la cámara, o débito automático con tarjeta por Mercado Pago. A nadie se lo obliga a pagar online.
El seguimiento de rachas convierte la asistencia en hábito, y el aviso de la cuota llega al celular antes de que venza. La retención más barata que vas a tener.
Una videoteca privada que tus socios abren desde su casa: socios mayores, chicos que entrenan con un adulto, personas con una limitación de salud, o simplemente alguien sin tiempo esa semana. Mantiene la cuota activa aunque no puedan pasar por la puerta.
Alto contraste, botones grandes y una interfaz despejada, diseñada específicamente para socios mayores y para cualquiera con dificultades visuales. Sin forzar la vista ni tocar de más.
La misma videoteca, totalmente personalizable: pasala a una grilla premium con filas, portadas y “seguir viendo” cuando quieras atraer público más joven. Los dos diseños vienen con el extra.
Elegí el plan según cómo entrena tu gimnasio. La puesta en marcha, los servidores, las actualizaciones y el soporte ya están en el precio.
Las mejoras continuas, la infraestructura de servidores y el mantenimiento están incluidos en todos los planes: siempre, no como extra.
Un dueño, una pantalla, todo el gimnasio
Para gimnasios chicos y estudios que maneja día a día un solo dueño o encargado.
La sala de musculación, bajo control total
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